DESAPARECER

Creo que empiezo a caer, con la mirada perdida en el cielo, sin saber cuándo me detendré. En una nube mi amor hecho un ovillo de sueños. Son sueños que no dan tregua a mi despertar. Un pie sigue a otro pie y comienzo a andar. Volverás algún día. Nunca te marchaste. Tal vez, deslizando los dedos por las heridas, hoy decida desaparecer. Tal vez, deslizando los dedos por las heridas, ya no va a doler. Me lo dicen tus ojos que no me miran, me lo dice todo tu ser. Como un viento enjaulado, sin melodía, sólo ansía desaparecer.

BAJO EL ÁRBOL

Ha pasado tanto tiempo, que no sé si aún espera la promesa que dejé desnuda, en otro lugar, un desván desmantelado, donde hablan las manos de quien se fue.
De algún modo subirá del corazón a mi mente, a ocupar su habitación, un mensajero veloz que no da más a mis venas que envueltas las penas con su tambor.
Hay senderos de vendaval que siempre van a parar bajo el árbol donde estás. Estás dormido a su sombra. El sol desvanecido. Y sé que, mientras, laten bajo el árbol los caminos.
Nuestros caminos.

TULE

Sabes que de muy lejos volveré y a raiz descubierta lo juré bajo el sol…la promesa de nunca dar marcha atrás. Aunque yo solo tenga el corazón prisionero en leyendas que son voz, a mis pies aquel tiempo se agazapó a esperar. Siempre en Tule está. El agua retiró la cruz de las fronteras, más grande se hizo el mundo y yo sigo aquí, pensando en que, al final, de milpas son las sendas que te llevan a mí. Siempre a Tule. A mí…

 

SOLEDAD ROAD

Te asomaste a un charco de soledad, para ver reflejarse allí, encadenados, veleros que van del viento a través. Buscando un lugar aún por recorrer. Quien no quiso tripulación tatuó otros mapas en alas de mil mariposas. Por verlas volar, queriendo creer que existe un lugar aún por recorrer. Quedará algo por decir, pero ésa es la amarga flor que no debes recoger, pues embriaga a los imposibles navegantes de Soledad Road.

EN EL BOSQUE DE PIEDRA

Duermes, cierras los ojos. Llueve y llueve y vuelve a llover. Un enjambre de escombros cubre el cuero que es ya tu piel. Música de locos, carne para el chip. Vida sin sabor, casi sin sentir. En el bosque de piedra una hoja se desprendió, el viento vino a buscarla pero el peso lo doblegó.¿Dónde están las flores de cuando nací? ¿Dónde el animal que defiende mi jardín? Atraviesas estrechas puertas que no son para tí, que no están hechas para huir. Se supone que todos pasan y tienen que fingir porque ¿quién consigue ver el fin? Vas dando tumbos en una senda cruel y te comen los años esparcidos, por no volver. Fue en aquellos troncos donde descubrí nombre y corazón abrazándose en el gris.¿Quién consigue ser feliz?

UNA PIRAÑA EN LA PECERA

Puede que no sea yo la persona mejor para hablarte, mientras se zambulle el sol en el agua, otra vez, a besarte. La memoria empieza a cantar, recentista sutil, de traste en traste…desde la profundidad, deslumbrando con su brillo atlante. Todos en la vida, todos, nos volvemos a encontrar, aunque sea así: en la calle, de casualidad. En su sitio siempre está, remontando tenaz cuando ya no hay luz. Recorriendo la ciudad voy buscando un lugar que me acompañe. Demasiadas vueltas jamás nos llevaron hacia ninguna parte. En su sitio siempre está, remontando tenaz cuando ya no hay luz. Cuando casi ya no hay luz.
Nos volvemos a encontrar.

 

PASEO EN MAZATLÁN

¿Qué brazo invisible cobija este cuerpo en pie?¿Quién vela su sombra y añora lo que no es ya extraño? Andaba a tu lado, la lluvia inundó mi voz y el miedo se me agolpó en los labios. A orillas de un mar que fue nuestro, en su fondo de pacífica sien. Paseo en Mazatlán, aunque nunca estuve allí. Perdidos, los nortes. Las aguas te lamerán por mí. A orillas de un mar que fue nuestro, en su fondo de pacífica sien. Tanto da que uno quiera estar cruzando el mundo, sin vivir. Si no hay razón, ni casualidad, ni nos sostiene el aire al sucumbir. Paseo en Mazatlán.

NAUFRAGIO

No vas a despertar inundando mi cabeza. Con más necesidad de retroceder. La sensación de rodar la cuesta que nos lleva hasta el dolor, como un imán. El tiempo se derramó, como runas de alma inquieta. Yo deseé mirar, deseé saber si anunciaba perdón. Y alcanzar a ver la misma estrella que un día fue mi corazón. Noches alumbran carreteras de mil curvas, donde solo puedes sentir cosas que asustan, Tantas veces te preguntas si sabrás seguir, descalza. Viéndolas venir.

CALLE ANCHA

Camina la luz de septiembre por la contraventana. Sin darte cuenta querrás volver, ser un testigo al amanecer de que el tiempo no se detuvo en tu balcón. Resuenan los pasos de extraños sobre las despedidas. Acordes de piano con algo de swing. Fueron banderas de rendición nuestras sábanas, extendidas bajo el sol. Vamos por Calle Ancha. Vamos, quieras o no, los portales que se cerraron hoy los abro yo. Quiero ver salir a mi gente aquí, quiero recorrer aún mi suerte. Mi calle que cambia también al son de las campanas, sabe que bajo su piel te dejé. Guarda un secreto y me dice que ya se ha quedado allí, para siempre, mi canción.

 

I DON’T CRY ANYMORE

Look in my silence place, missing you so much friend. I think I will go ahead in the rainbow´s frame. There was another land, and if it changed my mind, I´ll took another road, driving to the same old song. Then it was all I had, seemed all the time was dead. Fighting to take my way, dude I cried instead. Breaking up the wall, you are dust of the brightest stars, meanwhile you shout away in circles where the tears can´t escape. I don´t cry anymore. From the lips to the toes I´ve got sorrow. If you got fear, and you have no chance to stay. Don´t forget that love is like a pray that brings me back to you. I don´t cry anymore.